Es por eso que la vanguardia revolucionaria logró combatir la religión burguesa a través de la mariguana y la cerveza, logrando sublimar la mente burguesa, quitar claridad en la acción burgesa, erradicar todo ímpetu burgués y sobre todo doblegar al burgués reduciéndolo hacia su preconciente.
En declaraciones exclusivas para el observatorio, el sumo sacerdote de la religión troska, Altamira Corazón de León, sentenció: "Uno al sistema lo combate con prácticas alternativas, si De Narvaez persigue a los consumidores de mariguana, fumamos mariguana, si el gobierno quiere legalizarla el consumo, la mezclamos con birra, si la burguesía k sigue con la persecusión, lo mezclamos con pasta base, y si nos hacemos mierda por la mezcla, tenemos garantizado el edén socialista porque nuestro accionar fue consecuente con la causa troska".
Por su parte el Führer José Castillo, contradijo las declaraciones del Altamira: "Mariguana, pasta base y birra, son costumbre de negros cabeza, en izquierda socialista consumimos éxtasis con red bull, para que no se contamine la sangre troska, y hemos logrado grandes avances con muchos camaradas, enviando al bar la barbarie a militar a nuestros Arios durante todo el día, transformándolo de peronista, en autonomista, a psuedo trosko, ahora estamos vendiendo éxtasis y LCD para erradicar a los negros cabeza de ahi".
En imágenes exclusivas del observatorio, encontramos el "Área 51 troska", en donde cientos de troskos al día combaten la religión burguesa con mariguana y alcohol.



